Hogueras de Sant Joan–1

14.01.2019

En los años 60, una de las diversiones de los críos era la hoguera de San Juan. Cada calle hacía la suya, que se montaba y se encendía en medio de la calle (sin asfaltar). 

La nuestra se hacía en la calle Iriarte, inicialmente en la esquina entre Iriarte y Segur.  Era “propiedad” de los crios de Iriarte y la parte superior de Samaniego (porque los de mitad de la calle hacia abajo, eran de otra “tribu”).  Posteriormente la hicimos en “el barranco” que estaba entre Samaniego y Segur, donde hacia 1992 construyeron varios bloques de pisos.

La diversión empezaba unas semanas antes con la “recopilación” de maderas y cartones que formarían parte de nuestra hoguera.  Íbamos a los diferentes negocios del barrio, pidiendo cajas de cartón o de madera, pedíamos a nuestras familias muebles viejos o cualquier cosa que pudiese quemarse.  El gran reto era guardar nuestros “tesoros” en un lugar seguro hasta el día de la verbena.  Era bastante habitual “robar” maderas de los “enemigos”, es decir, los niños que hacían sus hogueras en las calles cercanas.  La sangre nunca llegó al río, porque un día nos las quitaban ellos y otro día se las quitábamos nosotros, este era un juego habitual y divertido con el que pasábamos los días previos a la verbena de San Juan.

 

Araceli Azuaga